sábado, abril 21, 2007

LA LITERATURA WAYÚU O LAS AVENTURAS DEL MITO

Por:
MANUEL GUILLERMO ORTEGA[1]

A los profesores Yolanda Rodríguez Cadena y Gabriel Ferrer Ruiz los conocí cuando los tres estudiábamos en el Seminario Andrés Bello del Instituto Caro y Cuervo, de Bogotá: ella, Maestría en Lingüística hispanoamericana, y él, Maestría en Literatura hispanoamericana. Cuando terminamos los estudios, yo regresé a mis cátedras de Literatura en la Universidad del Atlántico, y ellos entraron a trabajar en la Universidad de La Guajira, ansiosos de poner a prueba, en la experiencia del contacto directo, las teorías y los modelos de conocimientos de la lengua y la literatura asimilados, con la práctica pedagógica e investigativa que ofrecía una región rica en mitos y en tipos humanos.

Para llevar a cabo su investigación, que va de 1992 a 1994, contaron con el apoyo financiero de la Secretaría de Asuntos Indígenas del Departamento de la Guajira. Sin embargo, por problemas en las finanzas de la administración guajira, la investigación no vio la luz pública. Tal situación vino a remediarse cuando los profesores empezaron a laborar en Barranquilla y se publicó, en 1998, con el sello de la Universidad del Atlántico, en la administración de Ubaldo Enrique Meza, el trabajo Etnoliteratura Wayúu.

En sus respectivas cátedras de Lingüística y Literatura, en la Universidad de la Guajira, los autores tuvieron el empeño y la disciplina, el tesón y la inteligencia para dedicarse a estudiar la cultura y la literatura Wayúu, cuyos actores veían pasar y trasegar por las calles de Riohacha, a veces con sus típicos taparrabos y otras con vestimentas modernas, pero siempre impulsados interiormente por la lucidez de los mitos de un mundo cercano al origen.

Producto de esas búsquedas y viajes a la cultura Wayúu es el libro Etnoliteratura Wayúu: Estudios críticos y Selección de Textos, un trabajo en que la investigación escoge como objeto de estudio a la literatura de esta etnia, es decir, las creaciones producidas por los escritores de una comunidad que se ubica geográficamente en la Guajira colombiana y venezolana y que representa aproximadamente 120.000 indígenas.

En este trabajo, el término investigación lleva a sus autores a una serie de acciones intelectuales como: recopilar, entrevistar, leer, describir, analizar, interpretar, criticar o valorar para finalmente encontrar y dar un sentido de necesariedad a las creaciones literarias Wayúu. Así que con este trabajo no solo se dice que los Wayúu existen sino que en la operación de rescate de una cultura para el presente y la posteridad, se busca que a contrapelo de la mentalidad occidental que nos domina, reconozcamos la otredad o alteridad de unos hermanos que poetizan el mundo con la rica y rebelde visión del mundo que orienta su existencia.

Aquí, el concepto de literatura Wayúu no hay que entenderlo unilateralmente como las manifestaciones literarias en lengua wayunaiki sino también como las expresiones literarias escritas en español pero que comunican o contienen temas, motivos, tópicos, asuntos y visiones del mundo de la cultura o etnia Wayúu.

Los Wayúu conforman un pueblo que por su condición o situación de minoría étnica económicamente en desventaja, afronta o confronta todas las formas de ataque de la cultura occidental, blanca o alijuna. De allí que en todos los campos, los Wayúu pugnen por conservar su unidad e identidad. En su carácter de dominante, la cultura occidental, aún en sus formas más humanitarias de tratamiento, tiende a enajenar a los Wayúu en la medida en que los aparta de su lengua, religiones, mitologías, leyendas, costumbres, hábitos. Y ciertamente entendemos que no se trata de que se aíslen en sus propias formas de cultura sino de que la cultura occidental les brinde la participación del desarrollo, respetando sus modos de ser, su manera particular de ver el mundo.

En esa resistencia a la agresión, la literatura como forma creativa cumple un papel o función trascendental pues en la vocación de libertad que ofrece la palabra poética, los escritores Wayúu pueden manifestar sus anhelos más profundos de realización como seres y sujetos humanos, y no como objetos manipulados por la cultura y civilización de los hermanos menores o alijunas.

Así, la literatura Wayúu escrita en wayunaiki o en español expresa la libertad de creación que facilita la existencia de una práctica oral orientada fundamentalmente por la tradición de dos entidades o personajes en los que se deposita toda la historia cotidiana y mítica de las generaciones pasadas y presentes. Ellos son el palabrero y el outsi o curandero. En términos de la cultura occidental, encarnarían una especie de abogado el primero y un sacerdote-médico el segundo.

El palabrero lleva y trae las noticias, transmite las historias, resuelve con el don de su verbo y la serenidad de su sangre los conflictos entre familias nativas o entre propios y alijunas, evita la discordia mediante su facundia, resuelve litigios, con lo que se acerca a la magia del dios que crea las cosas y los hechos con la sola palabra. Por su parte, el outsi o médico-brujo, investido por la empatía de sus poderes, exorciza lo malo (yoluja), la enfermedad física y espiritual, valiéndose del rito del susurro, del grito o del canto, como bien dicen Yolanda y Gabriel. Estos dos personajes de la cultura Wayúu van a tener una excepcional importancia en el modo de ser tanto formal como temático de la literatura producida por los escritores Wayúu, dado que aquellos son la memoria de la tradición oral, y estos los voceros lúcidos de su etnia.

Pero además del uso de las dos lenguas (wayunaiki y español) en la transmisión de la literatura Wayúu, los autores de esta investigación reconocen otra división derivada del acercamiento o alejamiento del escritor Wayúu con respecto a la tradición oral. Distinguen que mientras unos producen sus ficciones muy cercanas a la tradición oral (caso de los narradores), otros (los poetas, principalmente), aunque basados por igual en la tradición oral, se orientan en la perspectiva de incluir elementos formales, técnicos y temáticos de su propia individualidad creadora. No obstante, en ambos tipos de escritores, se mantiene verticalmente la visión del mundo de una etnia que propone la resistencia y la rebeldía como formas permanentes de sobrevivir a los embates alienadores de la cultura alijuna.

En las producciones de los escritores Wayúu analizados, los autores de estos ensayos encuentran que recorren los distintos niveles creativos de lo mítico, lo sagrado, lo trágico, lo épico, lo legendario, lo heroico, lo mágico y lo onírico y aún el romanticismo idealizado, sin dejar por fuera el nivel de lo carnavalesco y lo cómico, lo bajo y lo degradado, plano este último en donde tiene cabida toda la escatología de lo corporal, desde las heces hasta la fisiología de la relación sexual.

Todos esos niveles de las creaciones literarias Wayúu se enmarcan en dos visiones del mundo que oscilan entre lo mítico-sagrado y lo carnavalesco-profano. Del carácter alto y poderoso de los dioses o semi-dioses, de los genios y demonios del mundo escatológico Wayúu, se desciende a las características ya señaladas por Bajtin para que se propicie la aparición de la risa desacralizadora : el contacto libre, familiar y confianzudo entre lo alto y lo bajo, la irreverencia o profanación de lo sagrado y lo mítico, las aveniencias o ligazones entre los opuestos y contrarios, las excentricidades que sacan a los humanos de los carriles normales de la vida cotidiana, y por supuesto, las in-desentronizaciones. Son particularmente llamativas estas últimas situaciones carnavalescas vividas por los héroes Wayúu analizados por los profesores Gabriel Ferrer y Yolanda Rodríguez.

Todo héroe Wayúu que inicia un viaje o itinerario es entronizado hasta llegar a la acción de irrespetar al dios poderoso, de violar el secreto, de decir lo que no debía divulgar o hacer lo que tenía prohibido. Y va a ser precisamente esta desobediencia, como en el mito adánico o edénico, la que desentroniza a los héroes Wayúu. Normalmente los héroes son rebajados por la divinidad superior Wayúu al convertirlos en seres de naturaleza animal, vegetal o mineral: pájaro, cuadrúpedo, planta, estrella...

Aquí, como en toda desentronización, una vida termina para que otra comience, es decir, alguien es desentronizado de la vida (el héroe) para que ceda su lugar (entronización) a otro ser. Una vida termina, otra comienza. Uno muere para que viva el otro.

Esta situación va a dar lugar a lo que los autores de Etnoliteratura Wayúu llaman los relatos etiológicos en los que se explica el origen de una especie o de alguna característica animal como ocurre en el El Popol Vuh cuando se aclara por qué el ratón no tiene pelo en el rabo o por qué el conejo no tiene cola o por qué las serpientes comen sapos.

De igual manera, el sueño hace parte del modo de ser cultural de los Wayúu. Dentro de la teogonía o teodisea que los orienta, el elemento onírico es una magia con derecho propio. De allí surgen las visiones que los impulsan a mantener la lucha para que se propicie el reconocimiento de su identidad y de sus valores. Basados en la sabiduría de sus ancestros, los escritores Wayúu rescatan del sueño un sentido de realidad maravillosa.

El mito transmitido a través del rito y la aventura de la palabra, nos hace saber que la etnia Wayúu existe y solicita su reconocimiento de realidad humana y social, literaria y cultural.
[1] Dirección electrónica del autor: mortega@metrotel.net.co

3 comentarios:

Anónimo dijo...

QUE LOS WAYU SON MUY INTELIGENTES COMO PARA Saber todas asas cosas como de espiritus y esas cosas...........................................................................................................................................

Anónimo dijo...

q desocupado el q copie comentarios.............

Liliana dijo...

Dios nos bendice Yolanda.Lily Martínez

 
Design by Free WordPress Themes | Bloggerized by Lasantha - Premium Blogger Themes | Justin Bieber, Gold Price in India